miércoles, 15 de diciembre de 2010

lunes, 13 de diciembre de 2010

Tendrá que haber un camino



Todos los honores... maestro.

martes, 30 de noviembre de 2010

Para la próxima vez que soñemos


"Todo lo que se hace tiene importancia"

viernes, 26 de noviembre de 2010

Connection


pleasure....mummy

martes, 16 de noviembre de 2010

Chelsea Hotel nº2

Te recuerdo muy bien en el Chelsea Hotel, hablabas tan segura y tan dulcemente, mamándomela sobre una cama deshecha. Mientras, en la calle, te esperaba la limusina.
Esas eran las razones y ésa fue Nueva York,nos movíamos por el dinero y la carne y a eso lo llamaban amor, los del oficio,probablemente, aún lo es para los que quedan.
Pero te fuiste, ¿verdad, nena? Sólo le diste la espalda a la gentey te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,mientras todos te bailaban alrededor.
Te recuerdo muy bien en el Hotel Chelsea. Ya eras famosa, tu corazón era una leyenda.
Volviste a decirme que preferías hombres bien parecidos pero que por mí harías una excepción.Y cerrando el puño por los que como nosotros están oprimidos por los cánones de belleza,te arreglaste un poco y dijiste: «No importa,somos feos, pero tenemos la música».
Y entonces te fuiste, ¿no es así, nena?Simplemente, diste la espalda a la gente y te alejaste, ya nunca volví a oírte decir:«Te necesito, no te necesito, te necesito, no te necesito»,coreándote todos alrededor.
Y no pretendo sugerir que yo te amara mejor. No puedo llevar la cuenta de cada pájaro que cazaste.
Te recuerdo muy bien en el Hotel Chelsea.
Eso es todo, no pienso en ti muy a menudo.

Leonard Cohen

martes, 9 de noviembre de 2010

Ojalá fuese cierto...

... que en España se estuviera librando la batalla definitiva entre la razón y la fé.
Pero, desgraciadamente, no es para tanto Señor, no nos conceda Usted tanta importancia...porque;
1.- No hay batalla entre razón y fé, campos de interpretación humana que ocupan universos diferenciados y que ya no se rozan.
2.- No tiene este país, por lo que parece, intención alguna de regalarle a usted una batalla que está superada por la Ilustración y el desarrollo humano de época moderna y contemporánea.
3.- La batalla que queda por librar consiste en la definitiva entrada del Estado en su definición de aconfesionalidad plena y del espacio público en su plena definición laica; es decir, en la no afirmación ni negación alguna de las decisiones que cada ciudadano tome en el ámbito de su intimidad, la desaparición de toda interferencia en las creencias íntimas de cada persona dentro del marco que señalan nuestra Constitución y nuestra legislación.
4.- Y en eso, Señor, desgraciadamente... todavía nos queda demasiado por hacer como para que Usted se preocupe.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Podría ser...

Podría ser un tratado sobre la relación del movimiento Punky con la foto fija de la geometría variable...
Podría ser un relato de los años que vivimos peligrosamente...
Podría ser un homenaje al emperador... al grande entre los más grandes... Podría ser.

jueves, 4 de noviembre de 2010

¿Se puede?

Las carreteras de Solar Roadways se construyen a partir de unos paneles prefabricados de tres capas; la capa inferior contiene los cables de datos y transporte de energía, la capa intermedia contiene las células fotovoltaicas y los leds y la capa superior es un cristal de alta resistencia con unas propiedades similares al asfalto.
Las carreteras construidas de esta forma tendrían:
Señalización integrada: Los leds integrados podrían usarse para delimitar carriles y para la señalización en general. Ademas, se trataría de una señalización totalmente dinámica, que podría cambiar según las necesidades del tráfico.
Producirían energía: Los paneles fotovoltaicos producirían energía que, ademas de alimentar el sistema de señalización, podría abastecer de energía a los coches eléctricos que circularan sobre la carretera, con lo que no necesitarían las costosas y pesadas baterías que deben cargar los coches eléctricos. Además trasmitirían calor para derretir nieve y hielo disminuyendo así el número de accidentes en carreteras nevadas o congeladas.
Según Solar Roadways, si todas las carreteras de Estados Unidos se reemplazaran por carreteras construidas con sus paneles, la energía producida sería tres veces el consumo bruto del país; ademas, la compañía asegura que el coste de su tecnología no es muy superior al de las carreteras de asfalto convencionales.

viernes, 29 de octubre de 2010

jueves, 28 de octubre de 2010

Dice que no siente nada...



Tan tan
Llaman a la puerta otra vez, ya va, ¿quién es?
Fue abrir
y se metió en mi casa un amanecer
¡ahí va! ¡que bien!
Sola...
pensar que estaba sola y pensé:
¡joder! ¡que bien!
Nada me para cuando empiezo a crecer
¡ahí voy, coger!
-¿Y por qué no sale sola?
-porque no le da la gana,
dice que si no se droga,
dice que no siente nada
Si hace sol, se tira de la cama
y por el ascensor, las nubes se levantan
y ahí voy yo, a romper las telarañas de tu corazón,
verás como se escampa, ¡golfa!
Su piel...
¡que me corro si me roza su piel!
-¿Fumas?
-pero solo no me sienta muy bien
-¡toma, alíñale!
Jurad
jurad que estaba triste y diré:
fué ayer, ¡joder que bien!
Nada
me para cuando empiezo a crecer
¡ahí voy, coger!
Seguir la trayectoria que llevan las nubes y volver por la mañana
igual que sale el sol, verás que calentito retorcer las horas dando
patadas al reloj.
Tú ...y yo estoy medio loco también y sin otra cosa que hacer,
como un montón de palabras cogiditas de un papel.

martes, 26 de octubre de 2010

Dificil elección....



... La de saber quién de estos cuatro ciudadanos da más risa.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Los trabajos y los días




Muchísimas gracias, maestro. Ha sido un gran honor.

Más que nunca

miércoles, 13 de octubre de 2010

Instrucciones para escuchar a un maestro...




Will I see you tonight, on a downtown train, where every night its just the same
You leave me lonely, will I see you tonight on a downtown train...
All of my dreams just fall like rain, all upon a downtown train...


Trenes que van hacia la ciudad... en noches que son todas la misma noche...

lunes, 11 de octubre de 2010

Para reírse

Lo más interesante que ha hecho Alex De la iglesia.

jueves, 7 de octubre de 2010

Por ejemplo

Cuando naces, no eres nadie, lógicamente, pero un señor que se cree que es tu padre va y dice, por ejemplo:
-Tú eres Salvador García Panadero.
Es imposible que tú seas Salvador García Panadero o cualquier otro, acabas de llegar del limbo o de donde vengan los recién nacidos. No eres nadie, insistimos, pero la presión ambiental para que te conviertas en Salvador García Panadero es de tal calibre que, no nos pregunten ustedes cómo, acabas siendo Salvador García Panadero. Y si te ha tocado ese nombre, enhorabuena, porque ser García está al alcance de cualquiera, no hay más que asomarse a la guía telefónica: los hay a miles. Pero supón que te mandan ser Chéspir, que para más complicaciones se escribe Shakespeare. Hasta ahora sólo lo ha conseguido uno, porque, además de escribir como los ángeles, has de hacerlo en inglés. O imagina que te mandan ser Zaplana y que no se te pueda arrugar el traje ni descolocar el nudo de la corbata, aunque seas ministro de Trabajo y debas dar ejemplo.
Algunos padres no tienen sentimientos. Sabemos de un muchacho al que han obligado a ser Alejandro Agag, y el pobre lleva todo el mes de agosto con Ana Botella y su marido encerrado en un barco de cuatro metros donde no puedes dar dos pasos sin encontrártelos. Y tenemos documentado también el caso de una mujer a la que dieron el puesto de Ana Obregón y ha de estar todo el tiempo en bikini y sin respirar para ocultar el estómago a los fotógrafos.
La prueba de que no eres Salvador García Panadero es que has de llevar en el bolsillo un carné para demostrárselo a la autoridad competente cuando sea menester. Si estuviera tan claro, qué falta nos harían los papeles. La identidad, pues, es una ficción que nos acabamos creyendo a base de representarla una y otra vez, como esos actores locos que se identifican masivamente con su personaje. Es lo que le ocurrió a John Weissmuller con Tarzán. En sus últimos días estaba tan convencido de ser Tarzán como nosotros de ser Salvador García Panadero. Pero, por favor, si hasta a Raniero de Mónaco resulta imposible sacarle de la cabeza que es Raniero de Mónaco, aunque se trata de una identidad completamente inverosímil.
La identidad, en fin, no es más que una convención, aunque una convención tan aceptada universalmente que tú mismo te miras un día en el espejo y, si una vocecita interior te pregunta quién eres, respondes muy serio: 'Soy Salvador García Panadero'. Pero si en lugar del carné de Salvador García Panadero te hubieran dado el de Eutimio de la Fuente Buenaventura, serías Eutimio de la Fuente Buenaventura, reconócelo. O sea, que por un lado no podemos vivir sin ser alguien, pero por otro da la impresión de que somos éste o aquél por casualidad. Ahora bien, ya que sin ser nadie logramos ser Salvador García Panadero, ¿por qué no ser más de uno para tener identidades de repuesto? Sería fantástico que tu padre se asomara a la cuna y te dijera:
-Tú, hijo mío, eres Salvador García Panadero y Eutimio de la Fuente Buenaventura.
Después de todo, tan arbitrario es ser uno como dos. Pero siendo dos, si pinchas en una identidad puedes arreglarte con la otra. A lo mejor eres desgraciado como Salvador García Panadero, pero alcanzas la dicha como Eutimio de la Fuente Buenaventura. Imaginen que a Arzallus le hubieran permitido ser al mismo tiempo Pujol: no habría cabido en sí de gozo. Ahora bien, del mismo modo que hay individuos que podrían sacar adelante sin problemas dos identidades, hay otros a los que incluso una sola les viene un poco grande, porque son la mitad de una persona. Es el caso de Jon Idígoras y Otegi, a quienes acabo de ver vociferando por la tele y me ha parecido un desperdicio que sean dos pudiendo ser perfectamente uno. Cabrían sin problemas en el mismo carné de identidad y aún sobraría sitio para Josu Ternera.
Con todo, lo peor que te puede pasar cuando naces es que, además de decirte que eres Fulano de Tal o Mengano de Cual, te aseguren que eres vasco o español o catalán o americano o chipriota. A mí me dijeron que era valenciano, pero no me lo creí y eso me ha ayudado a sobrellevar otras cosas. No quiero ni imaginar que al peso de ser Millás hubiera tenido que añadir el de ser valenciano o turco o argentino.

Juan José Millás (2002)

miércoles, 29 de septiembre de 2010

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Santos que yo te pinte



En la obra de Julian Rodríguez, inspirada en temas de LOS PLANETAS y dedicado al DJ pequeño para que volvamos a pasear por la Rue de Midi, para que volvamos a buscar discos baratos y volvamos a fumarnos cuatro millones de porros

lunes, 13 de septiembre de 2010

A veces... te descubro



...Eso es que aún hay tiempo... todavía.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Sobre el clásico italiano...


.. interpretación de Battiato.

jueves, 12 de agosto de 2010

Ha desaparecido el espíritu de lo que éramos.

“Ha terminado la edad de oro…
Mientras tanto, los bárbaros están a las puertas de la civilización.
Pero cuando rompan el muro no encontrarán nada valioso que tomar, solo reliquias vacías.
Ha desaparecido el espíritu de lo que éramos.
Así sea…
La luz se fue con Juliano. Ahora no queda otra cosa que dejar que lleguen las tinieblas y esperar un nuevo sol y otro día, nacido del misterio del tiempo y del humano amor a la luz”.

miércoles, 28 de julio de 2010

jueves, 22 de julio de 2010

Música para una armonía encontrada



"Soy el dueño del Penguin Café y te voy a contar cosas al azar"
Simon Jeffes. 1972
Music For a found Harmonium. The Penguin Café Orchestra

martes, 13 de julio de 2010

lunes, 12 de julio de 2010

jueves, 1 de julio de 2010

martes, 22 de junio de 2010

Intentando comprender algo



Todo son señales, una vez más.

lunes, 21 de junio de 2010

El bello verano...



Coge un poco de carbón,
enciende el fuego y siéntate en la pared.
Baila un baile de claqué,
sólo tú yo sabemos que lo haces muy bien.
Quédate conmigo aquí,
cuéntame una historia que no tenga fin.
No mires el reloj,
hoy las horas no nos moverán.
En este mes de abril
no has cambiado y aún me haces reír.
Quédate conmigo aquí,
cuéntame una historia que no tenga fin.
Y cuando den las diez,
yo no quiero obligarte, si quieres te vas.
Quédate conmigo aquí,
cuéntame una historia que no tenga fin!!!!!

miércoles, 16 de junio de 2010

Viaje a los sueños polares



Disfrutar del viaje todo lo que se pueda...

lunes, 7 de junio de 2010

...Hasta que la lluvia...



... te cale hasta los huesos...

viernes, 28 de mayo de 2010

En el Primavera Sound...


... quién pudiera estar hoy allí...

martes, 25 de mayo de 2010

Pues eso...



Muchachada Nui... Nui.

lunes, 24 de mayo de 2010

La maqueta plateada



Versión inicial de la maqueta previa a "Un soplo en el corazón" de Family, que sonó en el último guirigay.
Debe ser que andamos buscando orígenes para encontrarnos... o algo así.

viernes, 21 de mayo de 2010

Ahora, más que nunca..."La montaña análoga"



"El gallo desgañitándose en la lechosidad del alba cree que su canto engendra el sol; el niño gritando en una habitación cerrada cree que son sus gritos los que hacen que la puerta se abra; pero el sol y la madre siguen su camino, trazado por las leyes de su ser. Nos habían abierto la puerta aquellos que nos veían incluso cuando nosotros no podemos vernos, respondiendo con una generosa acogida a nuestros pueriles cálculos; a nuestros inestables deseos, a nuestros torpes esfuerzos”.

"LA MONTAÑA ANÁLOGA", René Daumal

miércoles, 19 de mayo de 2010

martes, 18 de mayo de 2010

martes, 11 de mayo de 2010

En el Hafá Café...

Donde William Borroughs charlaba con Paul Bowles y le escribía cartas a Allen Ginsberg, donde Mick Jagger le robaba la novia a Aute y componía canciones en la misma mesa de Jimmy Hendrix, donde esritores como Truman Capote tomaban té verde...
Está en Tanger... y te echo de menos allí.

jueves, 6 de mayo de 2010

"Había futuro en el manicomio...

... ningún invierno pasado allí sería en vano." Richard Brautigan



Hay un cuerpo girando en la cocina al final de una cuerda atada a una viga. Toda la tarde viendo películas. Hoy es 18, ella se ha ido. Hace demasiado tiempo ahora ya no está conmigo. Demasiado tiempo metido en este sitio. Y ahora estoy hablando sin sentido, la vida pendiente de un hilo. Me gustará saber de qué ha servido si nunca nadie ha entendido. He estado dando vueltas por toda la casa. He encontrado algunas fotos que hace tiempo no miraba. Estos recuerdos parten mi alma.Si hubiera encontrado las palabrasahora no estaría sólo en casa. Tan sólo dos palabras exactas, pero no pude decirte nada. ¿Qué puedo hacer si no puedo hacer nada para acabar con algo que no acaba?

jueves, 29 de abril de 2010

Richard Brautigan



En castellano, "La pesca de la trucha en América", de Richard Brautigan, reciéntemente editado en España.

20 años de LSD y marihuana... Bien, bastante bien.

miércoles, 28 de abril de 2010

Esta noche....



En el Camp Nou... algo parecido a ésto.

martes, 27 de abril de 2010

Y en el concurso de subnormales....



Primer premio al Señor Arturo Perez Reverte.

Por cretino, arrogante y chulo, por ignorante, porque como vende libros va por la vida como si supiera escribir... por las cosas que lleva diciendo tantos años, por las que ha dicho de Joan Herrera y por las cosas que sigue diciendo de todo aquello que no comprende, que es mucho... obviamente.

La pregunta es siempre la misma; ¿De dónde sale tanta arrogancia, tanta chulería y tanta autosuficencia en gente como ésta?

lunes, 26 de abril de 2010

martes, 20 de abril de 2010

Por ejemplo aquí...



... Un lugar donde ENRIQUE Y ANA bailan una obra maestra de Joy Division.
ENRIQUE Y ANA y JOY DIVISION....juntos. Quiero estar aquí, quiero ser de este país.

Take me somewhere nice



A un lugar distinto y mejor...

miércoles, 14 de abril de 2010

En la ciudad de los alquimistas...

"...El gueto es mi prisión y mi fortaleza"



KAFKA, de Robert Crumb

miércoles, 7 de abril de 2010

Así se fue La edad de oro



Con los Zombies y con Almodovar, Macnamara y Berlanga... Ay....

"Groelandia"; Zombies.

viernes, 26 de marzo de 2010

No mires a los ojos de la gente



Versión de "No mires a los ojos de la gente" de GOLPES BAJOS por NUDOZURDO.

Maravillosa, extraña, oscura y dulce a la vez... preciosa.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Todavía os quiero....



GLUTAMATO YE YE; "Hey tío"

sábado, 20 de marzo de 2010

Que le den por culo a tus amigos




Tema y video de LOS PUNSETES

miércoles, 17 de marzo de 2010

Encontrar la salida

... a una ciudad sin límites.

lunes, 15 de marzo de 2010

Morirse en Bilbao



Recuerdos de otra época.... "Para volver a nacer de nuevo en tus brazos"

Tema original de DOCTOR DESEO. Banda sonora de los dulces años universitarios... dulces y lejanos...

miércoles, 10 de marzo de 2010

Ha vuelto a pasar

’Romance de Juan de Osuna’, el nuevo videoclip de ’Los Planetas’




"No hay flor como la amapolani corazón como el míoque lo sentencian a muertePortenerlo repartidoA las dos de la mañanaMe vinieron a buscarTres pares de ojitos negrosY me tuve que entregarLa mano en el EvangelioLa pongo yo aunque me muera
Que yo no he matado a nadieDe noche en la carreteraLos tormentos de mi negras duquelasNo se los mando ni a mi enemigosYo soñaba con clavo y canelaMe despertaron pa darme el castigo(eres)Mi sangre y mi vida(eres)Mi lunita claraCon lo mucho que yo la queríaCon lo mucho que yo la queríaSe va sin volver la caraLa rosa de los amores
La cortan pobres y ricosY todos acaban llorandoIgual que los niños chicosLos tormentos de mi negras duquelasNo se los mando ni a mi enemigosYo soñaba con clavo y canelaMe despertaron pa darme el castigo(eres)Mi sangre y mi vida(eres)Mi lunita claraCon lo mucho que yo la queríaSe va sin volver la caraCon lo mucho que yo la queríaSe va sin volver la cara"

viernes, 5 de marzo de 2010

Hauschka. "An idea"



La belleza debería ser algo así.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Himno generacional...



... En Agosto del 69 y en una granja de Nueva York.

martes, 2 de marzo de 2010

Y en el concurso de indocumentados...


... de ignorantes y de veraneantes ideológicos en Sáhara y Cuba, y por abrumadora evidencia, Willy Toledo; por su anterior papel en el caso Haidar y por sus actuales declaraciones sobre el disidente muerto en huelga de hambre en Cuba.
Lo tiene todo el colega...

lunes, 1 de marzo de 2010

Poesía

Más información sobre esta película

Nueva poesía del maestro, Jim Jarmusch.

jueves, 25 de febrero de 2010

Pequeña serenata nocturna



Lugares... extraños... y llenos de belleza.

Cover de la obra de The cure "A strange day" por Apoptygma Berzerk

lunes, 22 de febrero de 2010

Otra vez, Nacho Vegas...



...Y no me habléis de eternidad, no me habléis de cielos ni de infernos más.
No veis que yo le rezo a un Dios que me prometió que cuando esto acabe no habrá nada más?...

martes, 16 de febrero de 2010

Recordando el origen beat; Aullido


Allen Ginsberg
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,
que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,
que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,
que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,
que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche,
con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,
incomparables callejones de temblorosa nube y relámpago en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todo el inmóvil mundo del intertiempo,
realidades de salones de Peyote, amaneceres de cementerio de árbol verde en el patio trasero, borrachera de vino sobre los tejados, barrios de escaparate de paseos drogados luz de tráfico de neón parpadeante, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, desvaríos de cenicero y bondadosa luz reina de la mente,
que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del Zoológico,
que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi’s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno,
que hablaron sin parar por setenta horas del parque al departamento al bar a Bellevue al museo al puente de Brooklyn,
un batallón perdido de conversadores platónicos saltando desde las barandas de salidas de incendio desde ventanas desde el Empire State desde la luna,
parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y anécdotas y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras,
intelectos enteros expulsados en recuerdo de todo por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la sinagoga arrojada en el pavimento,
que se desvanecieron en la nada Zen Nueva Jersey dejando un rastro de ambiguas postales del Atlantic City Hall,
sufriendo sudores orientales y crujidos de huesos tangerinos y migrañas de la china con síndrome de abstinencia en un pobremente amoblado cuarto de Newark,
que vagaron por ahí y por ahí a medianoche en los patios de ferrocarriles preguntándose dónde ir, y se iban, sin dejar corazones rotos.....

viernes, 12 de febrero de 2010

El cuadro roto de Los Planetas



Venían de una pequeña tienda en una pequeña calle, la Rue de Midi,eran discos que se amontonaban en un palacio de Bruselas. Sonaba Bran Van 3000, Radiohead, The Postal Service, Nacho Vegas, Maga, Inspiral Carpets, The cure, Bell and Sebastian... había Vértigo, 2001, Trainspotting, Taxi Driver, fotos, libros, PACEs... Había un cuadro roto de Los Planetas.
Eran los tiempos previos a esta trece catorce.
Mucho de aquello está todavía por aquí, en el planeta diálogo.
http://planetadialogo.blogspot.com/

martes, 9 de febrero de 2010

En aquel tiempo, cambiamos de idea



Viejos recuerdos de un poema... tantas veces escuchado en otros tiempos.
Cuando llovía en Bilbao, en las noches de lunes, de martes, de miércoles, en pleno desorden.

viernes, 5 de febrero de 2010

Follow the map



De MONO
En agradecimiento al anónimo; que tenía razón...

lunes, 1 de febrero de 2010

Para una tarde de domingo, o algo así.


Interpretación de "Por una cabeza", del maestro Carlos Gardel.

miércoles, 27 de enero de 2010

Ceremony



Recordando a Ian Curtis... casi cada día.

martes, 12 de enero de 2010

Sospechas y evidencias

Ligustros en Flor. Juan José Saer.

Observé largamente mis pies esta noche, y me parecieron más misteriosos que el universo entero. Con ellos, hace algunos años, anduve caminando durante dos horas y cincuenta y cuatro minutos por el suelo polvoriento de la luna. Fue mi segunda misión por esos lados, aunque la primera consistió solamente en un vuelo de circunvalación; unas pocas revoluciones en la órbita lunar, y hasta más ver: de vuelta a casa.
En la segunda expedición, donde Brown y yo alunizamos realmente (Andy Wood nos esperaba girando en órbita en el módulo principal de la nave), el paseo duró un poco más, pero un desperfecto en las cámaras de televisión, semejante al que se produjo cuando la expedición Apolo 12, rebajó el alcance del acontecimiento, y nos ocurrió a nosotros lo mismo que al alunizaje de esa expedición, que por no existir en imagen, se desvaneció también en la realidad y cayó en el más completo olvido. De la expedición Challenger 3, que tuve el honor de dirigir, la indiferencia del público y un olvido casi inmediato fueron el único resultado desalentador, lo que en mi fuero íntimo consideré altamente satisfactorio, porque ya desde antes de haber dado mi paseo por la luna, había decidido que al volver me retiraría para siempre de mi oficio de astronauta. Y hoy por hoy nada me impide considerar como mío el curioso pensamiento de un discutido filósofo austríaco: "¿Puedo siquiera considerar seriamente la mera hipótesis de haber estado alguna vez en la luna?".
El tedio, que desde luego considero más temible que los supuestos peligros desconocidos que acechan al explorador del espacio, fue la causa principal de mi retiro anticipado al que, después de nuestro fiasco, habría que agregar mi negativa a persistir en el ridículo, ya que no podría dársele otro nombre al hecho de que nuestra expedición, concebida con fines de propaganda, a causa de unas cámaras defectuosas, pasó prácticamente desapercibida para el público mundial. Cuando mis superiores me informaron de que nuestra misión principal, a la que debíamos subordinar imperativamente todas las otras, consistía en clavar en la superficie de la luna y en directo para varios miles de millones de espectadores la bandera de nuestro país, supe de inmediato que acababa de confirmarse la sospecha que venía persiguiéndome desde tiempo atrás: todos los miembros del programa espacial, desde el director general hasta la señora de la limpieza, estaban locos.
Brown debía pensar lo mismo, pero aunque nos estimábamos y confiábamos uno en el otro, me hubiese resultado difícil desmantelar su prudencia que, aparte de la rebelión, es en nuestro país la única arma de que disponen para sobrevivir los miembros de su raza. Probablemente también él, aunque no lo dijese, estaba cansado de ser, de los proyectiles que se lanzan en esas insensatas experiencias de balística que llaman programa espacial, la munición que va adentro. Mientras lo observaba puntear con su palita el suelo ajeno de la luna, como la tierra en que sus antepasados vienen haciéndolo desde hace siglos, no podía dejar de preguntarme en qué momento iba a tirar la pala lo más lejos posible dando fin con ese acto significativo a su carrera de astronauta.
Como lo demuestro en mi estudio inédito Interés comercial y militar de la conquista del espacio 95 por ciento; interés científico 4,95 por ciento; interés filosófico 0,05 por ciento, de esos tres aspectos es evidente que es el científico el que puede reivindicar para sí mismo con justicia el colmo del ridículo. El filosófico es inexistente, y el financiero y político-militar, por rastrero que sea, parece corresponder mejor al verdadero nivel moral de la humanidad: y no tengo escrúpulos en escribir lo que antecede, aunque sé que los que creen conocerme a fondo, piensan de mí que, desde que volví de la luna, como si habiendo contemplado a los hombres desde tan arriba hubiese descubierto su tamaño verdadero, he caí-do en la misantropía.
Para nada: lo que pasa es que allá arriba —adverbio que por otra parte únicamente para nuestra situación singular tiene algún sentido— las sospechas se vuelven, de una vez por todas, evidencia. Cualquiera sabe que el universo es un fenómeno casual que, aunque desde nuestro punto de vista parezca estable, en lo absoluto no es más que un torbellino incandescente y efímero, de modo que allá arriba no es en ese sentido que la evidencia se presenta. Caminando por la semipenumbra polvorienta y estéril, si algo aprendí no fue sobre la luna sino sobre mí mismo. Supe que si el conocimiento tiene un límite, es porque los hombres, adonde quiera que vayamos, llevamos con nosotros ese límite. Es más: nosotros somos ese límite. Y si vamos a Marte o a la luna, las dos o tres cosas más que sabremos sobre Marte o la luna, no cambiarán en nada, pero en nada, la extensión de nuestra ignorancia. No cabe duda de que sabemos un poco más de nosotros mismos cuando, dejando nuestro pueblo natal, vamos a una gran ciudad, y después a otro continente, donde los hombres son un poco diferentes de nosotros, por sus rasgos exteriores, su religión, sus costumbres, pero ese poco más que sabemos no modifica para nada la cantidad de nuestro saber, en relación con lo que ignoramos, y esto no es una reflexión moral sino un simple cómputo. De modo que el provecho científico de nuestras expediciones es más bien escaso. Que quede claro: como todas las otras, la conquista del espacio es principalmente obra de comerciantes y guerreros, y sus aspectos científicos son puramente logísticos y pragmáticos. Si hubiese hombres en la luna, como los había en África y en América, los reduciríamos a la esclavitud o acabaríamos con ellos. Si los hombres fuesen mejores, tal vez hubiese valido la pena ir a la luna.
Mis valencias turísticas son limitadas. Ver la tierra desde la luna y pasearme por ese suelo polvoriento, oyendo el chasquido de mis zapatos gruesos contra las esférulas y los pedruzcos de piroxena, olivina y feldespato, chirriar la materia vitrificada y muerta bajo las suelas, no me produjo mayor entusiasmo que mis visitas (un poco obligadas por los hábitos de la época, como mi carrera de astronauta lo fue en cierto sentido por un padre militar) a las cataratas del Iguazú o al desierto de Gobi. No digo que no me haya producido ninguno sino que el que experimenté fue de lo más módico. Tal vez la única maravilla auténtica de mi paseo haya sido que las huellas de mis zapatos quedarán impresas en ese polvo pardo durante millones de años, pero también eso tiene su lado negro, porque en las noches de insomnio, o en las mañanas indecisas y turbias en las que mi situación parece sin salida, la forma estriada y ancha de esas huellas, obcecada y autónoma, insiste en venir a estamparse, nítida y excluyente, durante horas e incluso durante días, en la zona clara de mi mente.
El fragmento de mundo que hollábamos, Brown y yo, igual que la tierra paciente que nuestra especie había desfigurado con sus pasos, dejaba intacto el infinito. (Sé que los llamados hombres de ciencia consideran que el universo es finito, pero si eso es cierto, lo es en una escala diferente a aquella en que se sitúan los que han formulado la hipótesis.) Saber algo sobre la luna: tal era nuestra ilusión, ya que confundíamos experiencia y conocimiento. Encerrados en las cápsulas de nuestros trajes espaciales, deambulábamos en la penumbra grisácea, indiferentes a la esfera azul que flotaba, fantasmal, a lo lejos, en el firmamento negro, mientras esperábamos que el módulo principal de la nave, con Andy Wood adentro, después de dar el número previsto de revoluciones en la órbita lunar, pasara a recogernos para llevarnos de vuelta a la tierra.
Presentía a Brown encapsulado en su piel negra, igual que yo en la mía, y tuve la impresión, mientras dábamos nuestros pasos torpes y lentos, punteando aquí y allá con nuestras palitas especiales, unos cilindros metálicos que clavábamos en el suelo y retirábamos llenos de materia lunar, que estábamos aislados uno del otro por una serie de envoltorios y de cápsulas que nos volvían mu-tuamente desconocidos y remotos. ¿Para qué ir tan lejos a develar misterios si lo más cercano —yo mismo por ejemplo— es igualmente enigmático? La yema de los dedos y la luna son igualmente misteriosos, pero los cinco sentidos son más inexplicables que la totalidad de la materia ígnea, pétrea o gaseosa, de modo que excavar la luna, sondear el sol o visitar Saturno, como han dado en llamar caprichosamente a esos objetos sin nombre apropiado y sin razón de ser, no resolverá nada.
Tales son mis pensamientos tenues cuando me paseo por las calles, tan polvorientas como las de la luna, pero en las que mis huellas se desvanecen, fugitivas, casi en el mismo momento en que las imprimo, de mi pueblo natal. La vejez y lo que sigue me ha dado cita para uno de estos días en alguna de sus esquinas desiertas. Es inconcebible que la luna exista, casi tanto como que exista yo. Que haya un universo es por cierto misterioso, pero que yo esté caminando esta noche de primavera en la penumbra apacible de los árboles lo es todavía más. Así como ver la esfera azul desde la luna permitía poseer un punto de vista suplementario pero no volvía las cosas más claras, haber estado en la luna no me reveló nada nuevo sobre ella y, a decir verdad, me gusta más verla desde aquí, redonda, brillante y amarilla. Allá arriba, la proximidad no mejoraba mi conocimiento, sino que la volvía todavía más extraña y lejana. Desde acá sigue siendo un enigma, pero un enigma familiar como el de mis pies, de los que no podría asegurar si existen o no, o como el enigma de que haya plantas por ejemplo, de que haya una planta a la que le dicen ligustro y que, cuando florece, despida ese olor, y que cuando se la huele, es el universo entero lo que se huele, la flor presente del ligustro, las flores ya marchitas desde tiempos inmemoria-les, y las infinitas por venir, pero también las constelaciones más lejanas, activas o extintas desde millones de años atrás, todo, el instante y la eternidad. Y sobre todo que, gracias a ese olor, por alguna insondable asociación, mi vida entera se haga presente también, múltiple y colorida, en lo que me han enseñado a llamar mi memoria, ahora en que al pasar junto a un cerco, en la oscuridad tibia, fugaz, lo siento.